martes, 12 de agosto de 2014

Reseña nº 1

¡¡¡Hola, queridos lectores!!!
Quiero compensaros por lo que tardé en volver a escribir, así que... ¡ahí va mi primera reseña!
Espero que os guste, y espero que os guste aun más el libro, porque es uno de mis favoritos ♥3♥

Hoy os voy a hablar... tarataratarataratarataratán!!!! de Nunca digas nunca !!!!

Es un libro precioso, que escribieron unas maravillosa autoras: Amy Lab. ¡ya os hablaré de ellas al final de la reseña!

-Antes de leer- Puede contener algún que otro spoiler... :$ aunque no revele el final, se intuye... si no queréis saberlo, no la leáis hasta haberos leído el libro...


Título: Nunca digas nunca


Autora: Amy Lab


MI RESEÑA:
Este libro me ha sorprendido mucho. Al principio, me lo leí como quien no quiere la cosa, por aburrimiento, para ser sincera. Pero a medida que veía de que iba, ¡quería seguir leyendo! (así fue que me lo terminé en 2 días xD). Quizás sea por mi predilección (lo admito, obsesión u.u) por los finales felices, que es lo que preveía en este libro, o simplemente que la trama me gustó. Algunos de mis amigos también lo leyeron y dijeron que no les pareció gran cosa, pero a mí ¡¡¡ME ENCANTÓ!!!

Para empezar, la protagonista, Jacq, llega a la casa de sus tíos, con quienes se tiene que mudar porque sus padres fallecieron en un accidente. Ella lo lleva bastante bien, después de los primeros días bañada en lágrimas. Sus tíos tienen 2 hijos: Guille (Guillermo) y Samuel. Guille es hijo de los dos, pero Samuel es hijo sólo de su tío, fruto de su antigua relación con otra mujer. Vamos, que él en realidad no es verdaderamente su primo (aquí ya me di cuenta de qué iba a pasar ♥{♥).
Samuel estudia medicina, y está muy enfrascado en sus estudios, tanto, que no le hace ni caso a Jacq. Jacqueline piensa que es un maleducado, hasta que al final empiezan a relacionarse y le presenta a sus amigos. Así conoce a Sandra. Ella tiene un problema amoroso bastante gordo...

Este libro cuenta con dos historias amorosas (¡guau! ¡el doble! con lo romántica que soy yo... no me extraña que me gustara xD), y algo de misterio. La forma en que Jacq ve a Samuel va cambiando a lo largo del libro, en el sentido de que pasa de verlo como un cerebrito amargado, aburrido y despistado, a un atractivo chico muy agradable. Como era de esperar, se enamora de él.
Lo único que no me gustó es que fueran a tantas fiestas, y que no hablaran tampoco mucho de los otros amigos de Samuel. Yo me hago muchos líos con los nombres (de tantos libros que me leo...) y si no los repiten... ¡no me quedan! al final casi me atrevo a decir que no sé quién era quién...

¡Ah! Y también tiene algunas cómicas escenas y diálogos...

En conjunto, me ha gustado mucho. Os la recomiendo ;)

Amy Lab: Es un pseudónimo usado por dos autoras españolas: María Cereijo y Ana Alejandro. Ana es una lingüista madrileña y María es una periodista, también madrileña. Su primera obra es Nunca digas nunca. Su otra obra publicada hasta el momento es Pero a tu lado.

¡Espero que os haya gustado!






viernes, 8 de agosto de 2014

Libros de texto

Hola guap@s!!!!
Sé que el mes pasado no me he pasado nada por aquí, pero... estuve enferma :(
Sí, sé lo que estaréis pensando, ¿cómo pudo estar enferma un mes?
Vale, lo admito. Sólo fue una semana. Pero es que estuve viviendo en casa de unos parientes, ¡que no tenían internet! Así que...

Bueno, pues aquí me tenéis de nuevo, dando guerra :p

Como os he dicho, estuve en otra casa. En esa casa, anduve curioseando por ahí, a ver qué encontraba... y, cómo no, fui directa a los libros.
Tenían en una habitación toooodos los libros de la casa.
Al principio pensé que eran muchos, pero... pi, pi, piii... ¡¡la mitad eran guías telefónicas del siglo pasado!!
De lectura, sólo había una recompilación de revistas, bastante interesantes, 3 o 4 libros de cultura y... ¡libros de texto!
Ése es mi tema de hoy. 
Eran de los años 1975-85 más o menos, de cuando mis tíos iban a la escuela. Me fijé en que en cada libro había muchííííísimo más contenido que en cualquiera de los de ahora. Eso me hizo reflexionar: ¿cuánto aprovechan los jóvenes la enseñanza que les dan?
Me informé, y he encontrado que cada año más niños y niñas suspenden y/o repiten curso.
Yo... ¡es que no lo entiendo! Claro, que yo soy un caso raro xD Pero no entiendo cómo en un niño no puede existir ese afán por descubrir, por conocer, por documentarse, por almacenar la información... ¡por aprender otros idiomas, incluso!
A  mí, que me falta tiempo para aprender y visitar lugares... y ellos desperdiciándolo.
Me pone muy triste T.T

He reflexionado y pensado que, si quitaran el dinero que invierte el gobierno (de nuestros impuestos e.e) en escuelas, profesores... de los niños que no lo aprovechan (considero que la mitad), saldríamos pronto de la crisis.

¡¿Es que no entienden que su enseñanza la pagamos nosotros, sus amigos, familiares?!


¿Qué opináis vosotros?

viernes, 27 de junio de 2014

CURIOSIDADES

Sabías que...????
• Sgeún un etsduio de una uivenrsdiad iglnsea, no ipmotra el odren que las ltears oucepn en una plaraba. La uinca csoa ipormtnate es que la pmrirea y la útlmia ltrea etsén ersciats en la psiocion cocrrtea...
• No ser amado es una simple desventura. La verdadera desgracia es no saber amar. (Albert Camus)
• Nadie es tan viejo como para no vivir un año ni tan joven como para no poder  morir mañana. (Héctor Abad)
• La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar las medidas equivocadas.
• Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a mi habitación y leo un libro.
• He pasado una noche estupenda. Pero no ha sido esta.
• Mis palabras serán las de nadie, hasta que nadie las logre entender.
• Sufrimos más por lo que suponemos que pasa, que por lo que realmente sucede.
• Partiendo de la nada alcancé las más altas cimas de la miseria.
• Vivimos en un mundo en que la gente se esconde para hacer el amor, pero la violencia ocurre a plena luz del día. (John Lennon)
• Primero estaba en mi habitación, luego en lo Alpes, luego en Moscú, después en Australia... entonces llegó mi padre y me quitó el libro de las manos.
• La paciencia aconseja perder un minuto de la vida que la vida en un minuto.
• Se necesita tristeza para conocer la felicidad. Ruido para valorar el silencio. Ausencia para apreciar la presencia.


martes, 17 de junio de 2014

LENGUAJE DE SEÑAS

El otro día, estaba navegando por internet, y encontré un artículo en el que se explicaba cómo funcionaba y lo difícil que es para los sordos relacionarse con los demás.
Cada uno nace como nace, no podemos elegir nuestras condiciones, ni los accidentes que vamos a tener, pero yo detestaría que me hicieran el vacío como muchos les hacen a estas personas. Por eso, he decidido intentar aprender esta lengua, aunque me cueste mucho, para poder sentirme como ellos, además de mi satisfación propia de saber otro "idioma" ^3^
Creo que estaría bien que, en un futuro, incluyeran algo básico de este lenguaje en las escuelas, pues así muchas cosas cambiarían: por ejemplo, en las canciones, podrían hacer alguna seña de alguna palabra clave, para que ellos lo entiendan; en las conferencias y actos públicos podían hacerlo también, o en cualquier restaurante, tienda...
Sólo pretendo decir que si en mis manos estuviera hacerle el día a día mejor a gente sorda, o con cualquier dificultad, lo haría.

Estoy pensando en hacer un vídeo de una canción cantándola y a la vez interpretándola... 

lunes, 9 de junio de 2014

¡Hola  a todos!
Me llamo Lu ;)
He creado este blog no sólo para libros, sino para todo lo que tenga que ver con las letras: intentaré todas las semanas poner o una curiosidad, un micro-relato como el anterior, reseñas de algún libro, recomendaciones, ¡o incluso letras de canciones!
Espero que aprenda mucho con este blog, y vosotros también. 
No entiendo mucho de informática pero creo que me las apañaré. Un amigo me ayudará con el diseño :)

Besitos :3

Por cierto, sé que por ahora nadie lee mi blog :( pero escribo para cualquiera que pase por aquí de casualidad ;)

Muac!
...Había una vez, en un país sin nombre, un príncipe mal informado, una reina muy vanidosa y un viejo y atormentado criado.
Vivían en un hermoso palacio, herencia de sus antepasados, que escondía mil secretos entre sus puertas.
Por supuesto, ellos no lo sabían. Se paseaban por él como si lo conocieran, pero no conocían ni uno sólo de sus secretos.
Bueno, alguien sí lo conocía. Aunque él no lo sabía, pues creía fielmente en las palabras de su madre, que no podían estar más equivocadas. Era el príncipe Rodrigo.
Su engreída madre le contaba de pequeño cuentos para asustarlo y que no se acercara a las habitaciones secretas del palacio, de las cuales ni siquiera ella sabía de su existencia. Pero sus antepasados se lo habían advertido a ella de pequeña, y así continuaría. 
Rodrigo, unos años después, mientras perseguía a un conejo, se encontró con un pasadizo. Por supuesto, entró. No tardó en llegar a una cámara. Lo que él no sabía era que estaba dentro del palacio.
Allí había  que uno jamás pueda soñar: oro, rubíes, esmeraldas, diamantes, zafiros... también joyas, monedas, estatuas... pero él no buscaba eso. ¡¡Él buscaba al conejo!! "¡Ya lo admiraré más tarde!", se dijo. Siguió el pasadizo, y llegó a una habitación vacía. ¡Allí estaba el conejo! Se acercó hacia él y lo agarró rápidamente. "Madre estará contenta", pensó.
Entonces, miró a su alrededor. Se hallaba en una habitación vacía, pero con dibujos en las paredes. No parecían tener sentido. Cuando se acercó más, descubrió que... ¡¡¡eran palabras!!!
Palabras, escritas en todas las lenguas que él conocía, y en muchas más, pero tantas palabras como para llenar enciclopedias. Según se fue acercando, descubrió que cada letra de cada palabra, ¡¡¡estaba compuesta por más palabras!!!
Las palabras y letras que había allí eran infinitas. El chico se quedó emocionado, con lo que le gustaba leer...
"¡Tengo que enselárselo a madre!", fue lo primero que pensó. Pero luego recordó a su madre, que siempre le quitaba los libros de las manos, y no le gustaba leer. Además, se enfadaría porque no le llevara aquellas riquezas que había encontrado antes. No, era mejor no decírselo a madre.

Así pasó el tiempo, y él acudía todos las semanas a su habitación, pero siempre sin que su madre lo descubriera. Cada semana leía una palabra, y la buscaba en todos los idiomas posibles que él conociera.


El príncipe reinó sabiamente, ya que no paraba de leer e informarse. Se casó con una bella joven, Diana, que también adoraba la lectura. Por ello, no tardó en informarle de la habitación. No tuvieron hijos, pero su reinado quedará para siempre en nuestros corazones.

Y, además, creo yo, me ha parecido ver sus nombres en la pared de la habitación...



Así es como se creó nuestra habitación. Sólo se muestra a los que ansían conocer, ya que los demás se quedan con el oro y nunca siguen más allá.
Yo quiero dejar mi huella en la habitación, ¿y vosotros?